18.2.09

Virgincita de Guarralupe



Morena de Guarralupe
madre del indio y mestizo
que abres tus brazos piadosa
a quien te busca, sin miras

Tú no eres la Virgen María
tú eres la Madre Chingada
Coatlicue domada y sumisa
a azotes transfigurada

Ay pobre Tonantzin!
usada por cerdos en galas
para ambiciones perversas
y diversiones insanas

7.2.09

Del arte urbano en esta ciudad

He visto, a través de mi corta vida consciente, muchísimas de aquellas que para algunas personas sólo son garabatos sin sentido, y para otros arte: el llamado grafitti o "pintas". Varias de éstas me parecían simple vandalismo, y otras más verdaderas expresiones gráficas.

Bien, pues hace poco tiempo, aprendí de una maestra que el grafitti tiene sus principios implícitos. Una suerte de etiqueta urbana para el grafitero (nota: cabe aclarar que hablo solamente de el graffiti de cultura hip-hop, que si bien es originario de Nueva York, está ampliamente extendido por todo el mundo).

Entre los varios principios recuerdo varios como "jamás pintar sobre iglesias o escuelas" y "sólo puedes pintar tu grafiti sobre otro ajeno a tu autoría, si realmente crees que tu técnica y estética es superior"

¿Y a que voy con todo esto? Pues bien, aquí va:

He visto un auge reciente en Monterrey esa expresión llamada urban art (Sí. Sé que el graffiti también es arte urbano, así que para efectos prácticos llamemos al graffiti hip-hopero simplemente "graffiti" y al arte urbano pictórico restante "urban art" o UA ). Y pues, platicando con algunos autores de dichas obras, o gente "en la onda", he caído en cuenta que - al menos aquí en esta ciudad - las personas que se expresan por medio del UA no tienen ni la más mínima idea (o una muy pobre) de lo que es, no sólo el UA, si no el arte en sí.

SI, se ven bien

SI, me agradan

Pero lo que NO me agrada es que esté hueco de intención y conocimiento. ¿Será que el fenómeno hipster ha infectado la tierra del cabrito a su manera peculiar? No lo sé. Pero bueno, mi intención es simplemente hacer una declaración de cómo debe ser la forma y fondo de el UA, sin ser tan rígido, claro está. No espero que todo mundo sea el nuevo Picasso o Dalí. Coño, yo soy bastante malo en técnica debo aceptar. Pero creo que al menos tengo el suficiente conocimiento y criterio de arte como para tener la calidad moral de escribir estas líneas.

En fin, basta de rodeos, aquí les va a lo que quería llegar:

Decálogo del artista de urban art:

1. Tu trabajo debe siempre partir del precepto e intención de embellecer la ciudad

2. Debe ser integral con el entorno que lo rodea, sin necesariamente caer en la literalidad

3. Debe tener un mensaje. Ya sea un political statement, o un mensaje conscientizador, por nombrar sólo un par

4. Debe ser anónimo. El arte urbano pertenece a la ciudad, no a las personas. Además que recordemos que el arte se hace por amor, no por fama ni dinero.

5. Jamás pintar sobre propiedad privada, a menos que sea protesta relacionada directamente con los dueños de dicha propiedad.

6. Hay excepción al punto anterior, cuando es evidente que al propietario no le interesa en lo más mínimo la apariencia de su inmueble (Bardas grises sin pintar, por ejemplo)


Así pues, termino con esto, con la esperanza de que aquellos que usan el UA como escape artístico me lean y piensen un poco mejor antes de hacer cualquier obra.




28.9.08

Relativismo

Aquí en México nos infartamos por el precio de las tortillas y frijoles a la alza. Pero a alguien en este país le importan los precios de la pasta?

Ja! No cabe duda, cada quien tiene sus prioridades. O como decimos acá. Todo depende del cristal con que se mira.

3.9.08

De Denisse Dresser sobre la Ley de Medios

27.8.08

The Dirty Disco & The Sinister Secrets

Como muchas veces, no tengo nada que decir. ¿O será que prefiero callármelo todo y aguantarlo como siempre?

5.8.08

De descargas de música y conflictos morales

Hace poco en La Rocka - periódico en teoría alternativo, quincenal, gratuito y enfocado a la población joven regiomontana en su mayoría - salió un artículo que habla de manera un tanto ligera (y casi superficial, debo decir) de como los mexicanos estamos pero ya tan acostumbrados a evadir, interpretar a nuestra conveniencia, y romper la ley, sin importar el perjuicio a terceros. Me gustaría transcribir uno de los apartados de dicho texto:

LOS DEL PARCHE

La piratería es, quizá, el delito más aceptado socialmente en estos tiempos. Programas de computación, ropa, calzado, perfumería, películas, discos son reproducidos ilegalmente y comercializados en grandes cantidades en nuestro país (ni para que entrar en el debate de la obtención de material de internet).

Cada vez crea menos conflicto moral el hacerse de un producto apócrifo, con el pretexto de los altos precios de los productos originales, con la idea de sacar ventaja de la clandestinidad para satisfacer una necesidad que el bolsillo no puede completar legalmente.

La autoridad solapa (por no decir que fomenta) que se establezcan, en mercados e incluso céntricos locales comerciales, quienes venden esta mercancía.

Hay operativos para su decomiso, cierto, pero además de insuficientes, esporádicos y laxos, se dice que muchas veces están en contubernio con los mismos comerciantes que dejan el producto inservible, defectuoso o que no se vende, para que sea recogido por los valientes encargados de hacer cumplir la ley.

La detención de fabricantes y comerciantes de esta mercancía es excepcional, a pesar de que el Código Penal Federal, de conformidad con la Ley Federal de Derecho de Autor, sanciona con prisión, además de multa, a quien incurre en este delito.

Pero lo peor es la cultura de "lo mismo pero más barato (aunque se viole la ley)" que se está haciendo costumbre.

Gerardo Wario y Padilla, Xardiel. "Fuera de La Ley" La Rocka Julio 2008: 12-14.

El meollo de todo esto es que bajo la Ley Federal de Derechos de Autor de los Estamos Jodidos Mexicanos (Los Estados Unidos Mexicanos pues, el nombre fancy y más-falso-que-una-moneda-de-tres-pesos para México) estipula que:

[...] es infracción a la misma el producir, reproducir, almacenar, distribuir, transportar o comercializar copias de obras protegidas por los derechos de autor, sin la autorización de sus respectivos titulares.

Artículo 231, Fracción III


Y por si esto no fuera poco, el Código Penal Federal castiga como delito grave:

"[...] la reproducción, producción, introducción al país, almacenamiento, transporte, distribución, venta o arrendamiento de obras autorales, en forma dolosa y sin la autorización del titular de los derechos sobre las mismas"

Artículo 424-Bis, Fracción I


Lo cual me lleva al siguiente autocuestionamiento: ¿Está realmente mal bajar música del Internet? Es ilegal, sí, pero ¿está moralmente mal?. Yo he bajado música de Internet en muchísimas ocasiones. Es más, puedo decir, y sé con certeza, que la mayoría de mi colección musical son mp3s descargados del Ares, LimeWire, etc. Es sólo música no-comercial la que compro en CD, y más ahora que no tengo un ingreso fijo como cuando trabajaba.

Ahora: cabe especificar que jamás he montado, ni pienso montar, un changarro de discos piratas ni mucho menos. Es únicamente para mi uso personal. Pero de nuevo, hago hincapié en "introducción al país" y ni que decir de "la reproducción y el almacenamiento". En este mismo momento estoy violando el Código Penal Federal con Lila Downs y su muy tradicional y sabrosona versión de Perhaps, Perhaps, Perhaps. Lo "malo", por decirlo de alguna manera, es que no siento (o no sentía hasta el momento que leí el artículo) remordimiento alguno por bajar música de Internet.

Creo que ya he dejado bastante en claro mi punto y mi duda, y ahora les toca a ustedes decidir y opinar. Por mi parte yo seguiré violando la Ley, aunque ese pequeño granito de culpa siga pendiendo sobre mi psique ya de por sí atormentada con otros muchos más conflictos morales.

A bientôt señoras, señores, señoritas y quimeras