Hace poco en La Rocka - periódico en teoría alternativo, quincenal, gratuito y enfocado a la población joven regiomontana en su mayoría - salió un artículo que habla de manera un tanto ligera (y casi superficial, debo decir) de como los mexicanos estamos pero ya tan acostumbrados a evadir, interpretar a nuestra conveniencia, y romper la ley, sin importar el perjuicio a terceros. Me gustaría transcribir uno de los apartados de dicho texto:
LOS DEL PARCHE
La piratería es, quizá, el delito más aceptado socialmente en estos tiempos. Programas de computación, ropa, calzado, perfumería, películas, discos son reproducidos ilegalmente y comercializados en grandes cantidades en nuestro país (ni para que entrar en el debate de la obtención de material de internet).
Cada vez crea menos conflicto moral el hacerse de un producto apócrifo, con el pretexto de los altos precios de los productos originales, con la idea de sacar ventaja de la clandestinidad para satisfacer una necesidad que el bolsillo no puede completar legalmente.
La autoridad solapa (por no decir que fomenta) que se establezcan, en mercados e incluso céntricos locales comerciales, quienes venden esta mercancía.
Hay operativos para su decomiso, cierto, pero además de insuficientes, esporádicos y laxos, se dice que muchas veces están en contubernio con los mismos comerciantes que dejan el producto inservible, defectuoso o que no se vende, para que sea recogido por los valientes encargados de hacer cumplir la ley.
La detención de fabricantes y comerciantes de esta mercancía es excepcional, a pesar de que el Código Penal Federal, de conformidad con la Ley Federal de Derecho de Autor, sanciona con prisión, además de multa, a quien incurre en este delito.
Pero lo peor es la cultura de "lo mismo pero más barato (aunque se viole la ley)" que se está haciendo costumbre.
El meollo de todo esto es que bajo la Ley Federal de Derechos de Autor de los Estamos Jodidos Mexicanos (Los Estados Unidos Mexicanos pues, el nombre fancy y más-falso-que-una-moneda-de-tres-pesos para México) estipula que:
[...] es infracción a la misma el producir, reproducir, almacenar, distribuir, transportar o comercializar copias de obras protegidas por los derechos de autor, sin la autorización de sus respectivos titulares.
Artículo 231, Fracción III
Y por si esto no fuera poco, el Código Penal Federal castiga como delito grave:
"[...] la reproducción, producción, introducción al país, almacenamiento, transporte, distribución, venta o arrendamiento de obras autorales, en forma dolosa y sin la autorización del titular de los derechos sobre las mismas"
Artículo 424-Bis, Fracción I
Lo cual me lleva al siguiente autocuestionamiento: ¿Está realmente mal bajar música del Internet? Es ilegal, sí, pero ¿está moralmente mal?. Yo he bajado música de Internet en muchísimas ocasiones. Es más, puedo decir, y sé con certeza, que la mayoría de mi colección musical son mp3s descargados del Ares, LimeWire, etc. Es sólo música no-comercial la que compro en CD, y más ahora que no tengo un ingreso fijo como cuando trabajaba.
Ahora: cabe especificar que jamás he montado, ni pienso montar, un changarro de discos piratas ni mucho menos. Es únicamente para mi uso personal. Pero de nuevo, hago hincapié en "introducción al país" y ni que decir de "la reproducción y el almacenamiento". En este mismo momento estoy violando el Código Penal Federal con Lila Downs y su muy tradicional y sabrosona versión de Perhaps, Perhaps, Perhaps. Lo "malo", por decirlo de alguna manera, es que no siento (o no sentía hasta el momento que leí el artículo) remordimiento alguno por bajar música de Internet.
Creo que ya he dejado bastante en claro mi punto y mi duda, y ahora les toca a ustedes decidir y opinar. Por mi parte yo seguiré violando la Ley, aunque ese pequeño granito de culpa siga pendiendo sobre mi psique ya de por sí atormentada con otros muchos más conflictos morales.
A bientôt señoras, señores, señoritas y quimeras
LOS DEL PARCHE
La piratería es, quizá, el delito más aceptado socialmente en estos tiempos. Programas de computación, ropa, calzado, perfumería, películas, discos son reproducidos ilegalmente y comercializados en grandes cantidades en nuestro país (ni para que entrar en el debate de la obtención de material de internet).
Cada vez crea menos conflicto moral el hacerse de un producto apócrifo, con el pretexto de los altos precios de los productos originales, con la idea de sacar ventaja de la clandestinidad para satisfacer una necesidad que el bolsillo no puede completar legalmente.
La autoridad solapa (por no decir que fomenta) que se establezcan, en mercados e incluso céntricos locales comerciales, quienes venden esta mercancía.
Hay operativos para su decomiso, cierto, pero además de insuficientes, esporádicos y laxos, se dice que muchas veces están en contubernio con los mismos comerciantes que dejan el producto inservible, defectuoso o que no se vende, para que sea recogido por los valientes encargados de hacer cumplir la ley.
La detención de fabricantes y comerciantes de esta mercancía es excepcional, a pesar de que el Código Penal Federal, de conformidad con la Ley Federal de Derecho de Autor, sanciona con prisión, además de multa, a quien incurre en este delito.
Pero lo peor es la cultura de "lo mismo pero más barato (aunque se viole la ley)" que se está haciendo costumbre.
Gerardo Wario y Padilla, Xardiel. "Fuera de La Ley" La Rocka Julio 2008: 12-14.
El meollo de todo esto es que bajo la Ley Federal de Derechos de Autor de los Estamos Jodidos Mexicanos (Los Estados Unidos Mexicanos pues, el nombre fancy y más-falso-que-una-moneda-de-tres-pesos para México) estipula que:
[...] es infracción a la misma el producir, reproducir, almacenar, distribuir, transportar o comercializar copias de obras protegidas por los derechos de autor, sin la autorización de sus respectivos titulares.
Artículo 231, Fracción III
Y por si esto no fuera poco, el Código Penal Federal castiga como delito grave:
"[...] la reproducción, producción, introducción al país, almacenamiento, transporte, distribución, venta o arrendamiento de obras autorales, en forma dolosa y sin la autorización del titular de los derechos sobre las mismas"
Artículo 424-Bis, Fracción I
Lo cual me lleva al siguiente autocuestionamiento: ¿Está realmente mal bajar música del Internet? Es ilegal, sí, pero ¿está moralmente mal?. Yo he bajado música de Internet en muchísimas ocasiones. Es más, puedo decir, y sé con certeza, que la mayoría de mi colección musical son mp3s descargados del Ares, LimeWire, etc. Es sólo música no-comercial la que compro en CD, y más ahora que no tengo un ingreso fijo como cuando trabajaba.
Ahora: cabe especificar que jamás he montado, ni pienso montar, un changarro de discos piratas ni mucho menos. Es únicamente para mi uso personal. Pero de nuevo, hago hincapié en "introducción al país" y ni que decir de "la reproducción y el almacenamiento". En este mismo momento estoy violando el Código Penal Federal con Lila Downs y su muy tradicional y sabrosona versión de Perhaps, Perhaps, Perhaps. Lo "malo", por decirlo de alguna manera, es que no siento (o no sentía hasta el momento que leí el artículo) remordimiento alguno por bajar música de Internet.
Creo que ya he dejado bastante en claro mi punto y mi duda, y ahora les toca a ustedes decidir y opinar. Por mi parte yo seguiré violando la Ley, aunque ese pequeño granito de culpa siga pendiendo sobre mi psique ya de por sí atormentada con otros muchos más conflictos morales.
A bientôt señoras, señores, señoritas y quimeras
4 comentarios:
Bueno, la ley de derechos de autor tiene que modificarse o adaptarse a los nuevos tiempos. Pero también hay mucha responsabilidad por parte de quien promueve los mp3s y de quien lso consume; yo tengo un apolítica que ayuda a paliar mi moralina: bajo algunas canciones de los discos, si me gusta, voy y lo compro. Y si hay un grupo que me gusta mucho y tengo la oportundiad de bajarlo pirata, no lo hago: voy y lo compro. Pero claro, tengo dinero para hacerlo. Hay gente que no. Uno tiene que ser consciente y, si puedes pagarlo, por qué no retribuir el trabajo de otros. Es un deber.
mmmm pues en teoria suena muy bonito pero kuando pasemos la reforma energetika, los pedos de inseguridad y la globalizacion ya nos fijamos ke pedo kon la pirateria... o sea...
saludotes!
me gusto tu analisis pero sobra dcir que las leyes en méxico estan muy rara [por no decir jodidas] porque llega un momento cuando esta clase de cosas van mas alla de la epóca es decir, lleg aun momento cuando las leyes dejan de ser inservibles y obsoletas, con el tiempo es mejor irlas cambiando, pero cuando lo que esta mal no son las leyes y es la autoridad es problema es mucho mas complejo.
i haciendo cuenta a tu pregunta: pues moralmente malo creo que depende de cada quien, somos pocas las personas que compran discos, de hecho mi ultimo disco lo compre hace tres años, aveces es mas facil bajar canciones, y como todo en la etica es bueno o malo...¿ en base a que?
saludos!!!!
Boigen: Creo que el tuyo es el comentario acertado! Retribuír cuando se es posible. Y también actualizar las leyes es necesario.
Kawamas: En cuanto a la reforma energética, la inseguridad que impera actualmente, la globalización y la piratería: está todo interrelacionado mi señor. La sociedad no se divide en burbujitas y las leyes son un todo que regulan esa gran masa socio-económico-demográfica que nos gusta llamar Estado. Aunque no me lo creas.
Y ya que lo mencionaste, he estado maquilando un post desde hace tiempo de como tengo la hipótesis que la caída del sistema presidencial priísta en 2000 devino en todo lo que estamos viviendo ahora. Especialmente en la parte de inseguridad. Tengo la ligera certeza que sucedió un vacío de poder.
Stam: Tienes toda la razón, y me acabo de morder la lengua. Siempre ando pregonando que "moral" es un término bastante subjetivo y cambiante. No es el término que debí de haber usado jojojo. Pero como dice Boigen, a final de cuentas, la industria musical es eso: una industria. Y sin dinero no funciona, como cualquier empresa. =D
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