Las telenovelas son una verdadera institución en México. Se les considera seguido como simple entretenimiento sin pretensiones, pero, entre líneas, estas series transmiten una imagen totalmente conservadora de la mujer.
Amor, odio, traiciones, las telenovelas ofrecen a los telespectadores una variedad de emociones. El suspenso está presente de manera cotidiana. Las telenovelas de hoy dicen inspirarse de la realidad y abordar numerosos temas de sociedad (alcoholismo, las barreras sociales...) favoreciendo así la identificación de los televidentes con los personajes.
Un peso moral considerable
La telenovela en México, como en América Latina, constituye un espacio de expresión cultural por excelencia, todo lo anterior mientras es un producto de los medios masivos. Pero su influencia no se limita a países hispanoparlantes. Televisa, el primer productor y exportador de telenovelas en México ha encontrado numerosos seguidores en los países de Europa Oriental y África Occidental. Durante el Ramadán de 1999, varias mezquitas de Abidjan en Costa de Marfil, decidieron adelantar la hora de los rezos a fin de permitir a miles de creyentes ver una telenovela mexicana que apasionaba al país entero.
"La televisión tiene un tipo de monopolio de facto sobre la formación de las mentes de una parte importante de la población" Estas palabras del sociólogo Pierre Bourdieu expresa pues, la importancia de la televisión en la evolución de la moral. Ahora bien, en México, las telenovelas son los programas que tienen la audiencia más alta. Los productores tienen entonces, la posibilidad de introducir en escena su visión de la realidad, su visión de la que debiera ser la moral. La telenovela no es más que el reflejo de una cierta realidad, subjetiva, que se impone a millones de mexicanos que siguen estos programas. Así mismo, ellos creen ver a través de sus pantallas de televisión, una representación de la sociedad. Pero, por ejemplo, la casi totalidad de actores de dichas series tienen piel clara y rasgos europeos, siendo que la mayoría de la población mexicana es mestiza.
En lugar de ser un motor de la transformación social y de cambio de la moral, las telenovelas son partícipes de la inmovilidad de la sociedad y alimentan el machismo, la buena costumbre mexicana por tradición. Así, sin ser tan extremos, que Pascal Bruckner que afirmó que "la televisión no quiere en el espectador que un acto de valentía, si no simplemente, entretenerlo" la inflexión dentro de la visión de las relaciones hombre-mujer transmitidas por las telenovelas representa siempre lo deseable.
Amor, odio, traiciones, las telenovelas ofrecen a los telespectadores una variedad de emociones. El suspenso está presente de manera cotidiana. Las telenovelas de hoy dicen inspirarse de la realidad y abordar numerosos temas de sociedad (alcoholismo, las barreras sociales...) favoreciendo así la identificación de los televidentes con los personajes.
Un peso moral considerable
La telenovela en México, como en América Latina, constituye un espacio de expresión cultural por excelencia, todo lo anterior mientras es un producto de los medios masivos. Pero su influencia no se limita a países hispanoparlantes. Televisa, el primer productor y exportador de telenovelas en México ha encontrado numerosos seguidores en los países de Europa Oriental y África Occidental. Durante el Ramadán de 1999, varias mezquitas de Abidjan en Costa de Marfil, decidieron adelantar la hora de los rezos a fin de permitir a miles de creyentes ver una telenovela mexicana que apasionaba al país entero.
"La televisión tiene un tipo de monopolio de facto sobre la formación de las mentes de una parte importante de la población" Estas palabras del sociólogo Pierre Bourdieu expresa pues, la importancia de la televisión en la evolución de la moral. Ahora bien, en México, las telenovelas son los programas que tienen la audiencia más alta. Los productores tienen entonces, la posibilidad de introducir en escena su visión de la realidad, su visión de la que debiera ser la moral. La telenovela no es más que el reflejo de una cierta realidad, subjetiva, que se impone a millones de mexicanos que siguen estos programas. Así mismo, ellos creen ver a través de sus pantallas de televisión, una representación de la sociedad. Pero, por ejemplo, la casi totalidad de actores de dichas series tienen piel clara y rasgos europeos, siendo que la mayoría de la población mexicana es mestiza.
En lugar de ser un motor de la transformación social y de cambio de la moral, las telenovelas son partícipes de la inmovilidad de la sociedad y alimentan el machismo, la buena costumbre mexicana por tradición. Así, sin ser tan extremos, que Pascal Bruckner que afirmó que "la televisión no quiere en el espectador que un acto de valentía, si no simplemente, entretenerlo" la inflexión dentro de la visión de las relaciones hombre-mujer transmitidas por las telenovelas representa siempre lo deseable.
http://www.lepetitjournal.com/content/view/25764/310/ - Les Telenovelas, au service du conservatisme
4 comentarios:
::::::Hola Gracias por tu comentario, seguire tus consejos, para mi proximo viaje. Muy padre tu blog. Nos seguimos leyendo. Un abrazo
gracias por la recomendacion muy buenas.
con respecto a lo de las telenovelas, tiene razon son tan influyentes en esta sociedad tan extraña.
jejeje
una de las poco telenovelas que he visto es cuna de lobos, y debo de admitir que es muy buena..me emocionaba viendola, ok
bueno
gracias por las recomendaciones
muy chido su blog
su servidor
saludos!
las telenovelas son un lastre más en la evolución de la mentalidad nacional
rodrigo
Gracias. Bienvenido!
joseph stam
Igualmente, cuando guste! Bienvenido!
herr
Definitivamente. Citando las palabras de Emilio Azcárraga padre, podemos deducir el por qué las novelas son tan populares:
"Yo hago televisión para los jodidos"
Definitivamente, una lástima.
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